Sobre Nosotros
Sobre nosotros
Durante años, mi respuesta fue siempre la misma: cepíllate mejor.
Y a varios de mis pacientes no les servía. Boca impecable, lengua limpia, ni una sola caries. Y el mismo problema de siempre.
Quién está detrás
Soy la Dra. Natalia Rodríguez, y esto nació en mi consulta
Soy odontóloga. Durante años atendí a personas que llegaban con la misma cara: hablando bajito, con la mano cerca de la boca, pidiendo perdón por algo que no habían hecho mal. Casi todos se cepillaban más que el resto de mis pacientes. Varios traían chicles en la cartera y enjuague en el auto.
Les revisaba la boca y no encontraba nada. Ninguna caries, ninguna encía inflamada, nada que explicara el olor. Y no tenía mucho más que ofrecerles que repetirles la misma indicación de siempre.
Un día lo dije en voz alta y me sonó mal: si la boca está sana y el olor sigue, el olor no está naciendo en la boca. Está subiendo desde más abajo. Yo les estaba pidiendo que limpiaran el lugar equivocado.
Por eso creé BreatyFresh. No porque el cepillo esté mal, sino porque hay gente a la que el cepillo nunca le iba a alcanzar, y nadie les estaba dando otra cosa.

Odontóloga y fundadora de BreatyFresh
Lo que les explico en la consulta
Por qué unas gotas y no otro enjuague
Es el mismo dibujo que les hago en una hoja. Cuando lo ven así, deja de ser raro que el enjuague no les haya funcionado.
El enjuague se escupe. Las gotas no
Todo lo que te enjuagas se queda en los primeros centímetros y después lo botas. Las gotas se tragan: por eso llegan al fondo de la garganta y al estómago, que es donde en estos casos empieza el olor.
El olor es un gas, y alguien lo produce
No es «suciedad». Son bacterias generando gases de azufre. Si solo pones un perfume encima, las bacterias siguen ahí y el gas vuelve en veinte minutos. Clorofila, menta y eucalipto trabajan sobre ellas.
No busques el mentolazo
El golpe de menta fuerte es justamente lo que tapa. Acá el resultado es más aburrido y más honesto: un día te das cuenta de que alguien se acercó y no te moviste.
Hablemos claro
Lo que te puedo prometer y lo que no
Lo que sí
- Tres ingredientes, con nombre, que puedes buscar por tu cuenta. Nada de una lista de treinta cosas impronunciables.
- Decirte que esto toma semanas, no una gota. Si alguien te promete resultado el primer día, desconfía.
- Contestarte si escribes. Con una pregunta de salud prefiero responderla antes que venderte otro frasco.
Lo que no
- Esto no cura una enfermedad. Hay halitosis que viene de un problema digestivo o de las amígdalas, y ahí lo que corresponde es ir al médico. Te lo voy a decir aunque pierda la venta.
- No reemplaza tu control dental ni el cepillo. Segui yendo al dentista: te lo digo yo, que soy una.
- No invento testimonios. Lo que leas de otros clientes lo escribieron ellos.
Que vuelvas a hablar de cerca sin pensarlo
Sin chicles en la cartera, sin calcular la distancia, sin esa media vuelta de cabeza. Eso es todo lo que busco.
Ver las gotasDra. Natalia Rodríguez · Odontóloga y fundadora
Sigo aprendiendo con cada persona que nos escribe, y corrigiendo lo que haga falta. Gracias por darme la oportunidad de acompañarte.